Fluorescencia de medusas inspira la creación de Bio LEDs sostenibles

Mientras el mundo continúa iluminándose con diodos emisores de luz (LEDs), la necesidad para una producción más eficiente, efectiva y ecológica se incrementa.

 

Este tipo de luces, que han ido sustituyendo a las halógenas en la industria de la iluminación, dependen de una materia prima que es escasa, el itrio, algo que no es sostenible a largo plazo.

 

A su vez, está el propósito de mejorar la tecnología al hacer los LEDs más flexibles y menos susceptibles al daño. Y aquí es donde los biomateriales entran al juego.

Bio-LEDs

 

El científico español Rubén Costa se ha dedicado a la investigación sobre tecnologías de la iluminación y la creación de energía con el Bio-LED.

 

Incluso el talento del joven investigador valenciano lo llevó a que su nombre apareciera en el listado de Innovadores Menores de 35 en Europa 2017 de la revista MIT Technology Review.

Su trabajo se basa en desarrollar y aplicar nuevos materiales que sean ecológicos, sostenibles, fáciles y baratos de producir, y que además nos proporcionen las mismas prestaciones o incluso las mejoren.

 

Pues bien, Costa presentó en los encuentros del Foro Económico Mundial en Tianjin (China) un revolucionario sistema para utilizar las proteínas fluorescentes que se hallan en animales como las medusas para fabricar LEDs.

 

En este sentido el Bio-LED es un perfecto ejemplo de la aproximación, adaptando componentes que la naturaleza ha optimizado durante siglos a nuestra necesidades.

La fluorescencia de las medusas

 

Durante décadas se ha estudiado la fluorescencia de las medusas y se identificó la proteína que la produce, pero se consideraba imposible aplicar estos hallazgos en productos compatibles, pues es necesario que haya agua, la cual es difícil de mezclar con los LEDs.

 

Pues bien, lo que Costa ha desarrollado es una goma basada en la combinación de dos polímeros, que cuando interaccionan con proteínas luminiscentes las estabiliza durante años conservando sus propiedades lumínicas.

 

Además, la goma presenta propiedades ópticas y mecánicas que permiten su uso como filtros de color. Es decir, lo que propone es reemplazar los convertidores de color inorgánicos de los LEDs comerciales por nuestras biogomas basadas en proteínas.

 

Sostenibilidad

 

Un sistema que se podrá aplicar a pantallas de computadoras, televisores y teléfonos, así como a las luces de cualquier hogar y oficina, consiguiendo incluso emisiones más naturales y abaratar los precios.

 

A lo largo de este año, el equipo investigador ha conseguido una estabilidad de hasta mil horas de emisión de luz, aunque aún se necesitarían al menos 5 mil horas para poder pensar en un desarrollo industrial y comercial.

 

Sin embargo, seguirán trabajando en estos brillantes avances, pues en caso de lograr el cometido, ayudarán a que el futuro sea más sostenible.

 

¿Qué crees que signifique la implementación de la biología en las nuevas tecnologías?

 

Por: Natalia Montes (@natwow)

 

 

Fuentes: Smart-Lightning, El Universal