Ana Griselda, joven otomí, se gradúa con trabajo sobre lengua hñahñu

Ana Griselda López Salvador, otomí originaria del estado de Hidalgo, se graduó con honores de la licenciatura en Pedagogía en la Facultad de Estudios Superiores (FES) Aragón.

 

Para destacar y representar sus racíes, Ana se presentó a su examen profesional vistiendo atuendo típico y fue acompañada por su familia, quienes también vistieron estos atuendos y realizaron algunos rituales.

 

Ana es beneficiaria del Sistema de Becas para Estudiantes Indígenas que otorga la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), así que aprovechando esta oportunidad, desarrolló una tesis que buscaba el reconocimiento del pueblo otomí: Presencia y ausencia de la lengua hñahñu en la educación multigrado; el caso de la escuela primaria general Venustiano Carranza de Vázquez, Ixmiquilpan, Hidalgo.

 

¿Cuál es la lengua “hñahñu”?

 

Se trata, tal cual, de la lengua otomí, con la única diferencia de que es el pueblo otomí quien la llama “hñahñu”.

 

El investigador David Wright señala que algunos otomíes prefieren nombrarse en sus propias lenguas, debido a que la palabra “otomí” ha sido relacionada a estereotipos despectivos en distintos textos novohispanos y modernos.

 

Sin embargo, como tal, el gentilicio “otomí” tiene variantes en la misma lengua:

 

En la región de Toluca, son “ñatho”; en Mezquital, en el estado de Hidalgo, es “hñahñu” –como lo expone Ana en su tesis–; al sur de Querétaro se le conoce como “ñañho”; y en la región de la Sierra Madre Oriental es “n’yúhü”.

 

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), cerca de 300 mil personas en todo el país hablan la lengua, por lo cual resulta sumamente importante retomar la tesis de Ana Griselda para que, por lo menos en las regiones en donde se habla el otomí, no se pierda la tradición y la fortaleza que tiene la lengua.

 

Las lenguas originarias representan las raíces, tradiciones y costumbres de cada región, y enriquecen la cultura de los países que tienen la fortuna de contar con ellas, por lo que debemos sumar esfuerzos para que las casi 70 lenguas indígenas existentes se mantengan vivas en nuestro país.

 

¿Qué opinas del trabajo de Ana Griselda? ¿Consideras que este tipo de trabajos deberían tener un mayor respaldo para mantener vivas las tradiciones y costumbres indígenas?

 

Por: Daniel Jacobo

Fuentes: INAH, Arqueología Mexicana, Publimetro