¿Naturaleza o ineptitud? El mayor riesgo para los museos

¿Cuál es uno de los distintivos más fuertes de nuestro país? Claro, la cultura, el arte y los museos que los albergan.

CAPITAL CULTURAL

 

En México existen alrededor de 1,300 museos.

 

Tan solo la Ciudad de México es una de las urbes con más sitios culturales en el mundo, con un total de 170 museos y 43 galerías (más incontables lugares que ni siquiera están registrados).

 

 

Los acervos que comprenden todos estos museos son invaluables, pues representan nuestra historia como mexicanos (además de piezas internacionales) y han trascendido hasta la actualidad como parte de nuestro patrimonio.

 

PRESERVACIÓN Y DETERIORO

 

De acuerdo con algunos expertos la naturaleza es el peor enemigo de la preservación de los museos; y tiene sentido, pues el tiempo todo lo consume.

 

Si a esto le sumamos que algunas administraciones de los museos no destinan un presupuesto adecuado al cuidado de los materiales e inmuebles, pues es más veloz el camino hacia el deterioro del archivo histórico.

 

Pues bien, después de la tragedia ocurrida en el Museo Nacional de Río de Janeiro, Brasil, en donde se destruyó el 90% de su acervo debido a un incendio provocado por un corto circuito, surge la duda de qué tan seguros están los contenidos de nuestros propios museos.

MANTENIMIENTO Y DESASTRES

 

Quizás nunca nos hemos puesto a pensar en lo que implica darle mantenimiento a los museos…

 

Estructura, humedad, sistemas eléctricos e hidráulicos, ventilación, aire acondicionado, prevención de incendios y más sistemas especializados de conservación tienen altos costos y a veces pueden pasar desapercibidos.

 

A esto le sumamos el hecho de que nuestro país es propenso a ser víctima de desastres naturales.

 

Por un lado están los terremotos que fracturan los cimientos de edificios históricos, por otro lado, están las tormentas que provocan inundaciones o filtraciones de agua, y en ciertas regiones, está la erosión que provoca la humedad del ambiente.

 

De acuerdo con el Instituto Nacional de Antropología e Historia, y del Instituto Nacional de las Bellas Artes (las dos instituciones que guardan mayor riqueza cultural y arqueológica en el sector público), el mantenimiento se lleva a cabo de forma permanente.

 

 

Las tareas están previstas en el presupuesto anual para mejorar los inmuebles, aunque cada museo maneja su presupuesto de manera independiente.

 

Varios de estos lugares son edificios muy antiguos que requieren de bastante mano de obra y sustitución de instalaciones para que sean totalmente seguros, tanto para el acervo como para el personal y los visitantes.

PREVISIÓN

 

Previamente han habido pérdidas en nuestro país, como lo fue el caso del incendio en la Cineteca en 1982, la inundación de las cabezas olmecas en Villahermosa en 2007, y por poco ocurre una tragedia el año pasado en Bellas Artes, tras un fallo eléctrico.

 

Tomando esto a consideración, valdría la pena ponernos a pensar un poco más en los proyectos de conservación a largo plazo, sobre todo si recordamos que, por ejemplo, la Ciudad de México cada año se hunde más, por lo que las estructuras sufren alteraciones que no se notan a simple vista.

 

¿Cuáles son las medidas que crees más pertinentes para poder conservar los museos y zonas arqueológicas de manera adecuada?

 

Por: Natalia Montes (@natwow)
Fuentes: El Universal, México Desconocido