“El género musical es obsoleto”: entrevista con Centavrvs

Centavrvs es una banda mexicana que desde su creación, se ha dedicado a explorar los rincones de cada género musical con el objetivo de conocerlos, comprenderlos y apropiárselos para así producir el sonido único de la agrupación.

 

Con dos discos en su haber, y actualmente promoviendo el más reciente, platicamos con Demián y Rayo de Centavrvs acerca de esta conjunción de sonidos que ellos exploran, a propósito de la semana de neocumbia, ya que ellos mismos han utilizado los ritmos cumbiancheros dentro de su largo playlist.

 

Normalmente, estamos acostumbrados a encasillar en un género musical a cada banda que existe, ¿ustedes se consideran de un solo género? ¿Cómo se definen?

 

Rayo (R): no creo que de un solo género. Creo que sí pasa eso de encasillar a una banda en un género, pero creo que hay otros ritmos alrededor de lo que nosotros usamos. Nos gusta bailar mucho, creo que por ahí vamos. Queremos que nuestras canciones te hagan mover el cuerpo, que tengan cierta carencia. Si son muy rápidas o lentas, que lleven una rítmica que te hagan moverte.

 

Demián (D): yo creo que el tema de los géneros es una cuestión para mí un poco obsoleta, la verdad. Si bien se han definido desde hace décadas, la cumbia, el jazz, el reggaetón, etcétera, hoy en día la música por como está constituida a nivel de industria en el mundo, en redes o internet, cuando la información llega en chinga, estás más expuesto a más influencias. De tal manera que por ejemplo Centavrvs sí es como un cúmulo de un chingo de cosas, no sólo es cumbia, no sólo es bachata o rock; simplemente nos dejamos llevar, ¿no? Creo que ese es el encanto del sonido de Centavrvs.

 

Hoy más que nunca esa brecha te limita, ya no puedes cruzar hacia otra posibilidad porque tú te has impuesto eso y es un factor mental.

 

 

¿De dónde nace esta idea de agregar música regional a su sonido?

 

R: creo que eso tiene que ver con la creatividad o con lo que cada quien quiera expresar o con lo que nos gusta a final de cuentas. Por ejemplo en el disco, se me viene una canción que hay personas que la escuchan y se sacan mucho de onda porque no suena nada a lo que normalmente hacemos, ¿no? Que es “Cataclismos”. Es una rola que quisimos hacerla sin encasillarnos en nada porque es una oportunidad de poderse reinventar o de poder explorar otras rítmicas que no hemos hecho u otros sonidos.

 

El no encasillarte y estar jugando con otras cosas te permite entrar a otros mundos y hacer otro tipo de música, aunque sea un grupo de los mismos cuatro. Creo que eso es padre, cuando un artista está buscando otros medios, ritmos y melodías.

 

A mí me gusta mucho cuando un grupo de un disco a otro suena completamente diferente, porque está buscando otras cosas, tiene otras inquietudes. Eso como artista me gusta hacer.

 

 

¿Es esto la principal diferencia de su nuevo disco con el anterior? ¿La continua exploración de su sonido?

 

D: siempre le apostamos a la evolución definitivamente. Sobretodo, lo reitero, es una cuestión de prejuicios el hecho de cerrarte a otros géneros. La música se divide en “la buena” y en “la mala. Eso abarca todos los géneros. Nosotros en el segundo disco tiene de eso, aventurarnos a explorar con sonidos del trombón, la salsa e incluso a nivel lírico estamos explorando.

 

Es parte de lo que nos gusta hacer, siempre reinventarnos. Creo que esa es la clave para que un proyecto tenga la frescura, porque es muy cómodo quedarse en su zona de confort que ya es comercialmente viable, que digo es muy respetable, o no lo sé. Pero son principios y cuestiones morales de cada quien.

 

 

¿Qué opinan de que cada vez sea más común la apropiación de este tipo de ritmos regionales? Sobretodo en el caso de la cumbia y sus adaptaciones con otros géneros como el reggaetón (cumbiatón) o electrónica:

 

D: yo creo que a partir de esa experimentación han salido muchas cosas chidas. El rollo yo creo que es hacerlo con buen gusto y con inteligencia porque muchas veces hay una línea muy delgada en ser chusco o “mexican curious”. No es nada más juntar dos mundos y ya, sino que tienes que tener la capacidad creativa y de tu imaginación para que resulte en algo propositivo. Porque sino nada más se queda en un intento.

 

Alguna vez hablaba de la “promiscuidad musical” en el sentido musical de las notas, de los sonidos, las letras, etc., el hecho de juntarse con Los Ángeles Azules o Carla Morrison, que somos mundos distintos. Yo creo que a partir de eso es para nosotros siempre algo positivo, siempre y cuando el resultado sea un track chingón.

 

 

Y a todo esto, ¿les gusta la cumbia?

 

Ambos: ¡Sí!

 

 

¿Quiénes son sus exponentes favoritos? Ya sea de México o de algún otro país:

 

D: Andrés Landeros me gusta mucho. Lo conocí a través de un documental de The Clash. Es de mis favoritos para poner en la pachanga o incluso para inspirarme.

 

R: nos gusta mucho también la cumbia peruana. Los Mirlos, los Hijos del Sol. ¡Aniceto Molina!

 

D: de acá de México pues obviamente Los Ángeles Azules, Los Chicos de Barrio, Tropicalísimo Apache. Hay muy buenos exponentes, la verdad. Hay unos compas peruanos que se llaman Dengue Dengue Dengue! que son increíbles, hacen mucha experimentación con electrónica y cosas de cumbia muy pa’ atrás, muy down tempo.

 

R: también la cumbia argentina, la villera, que es muy divertida. Mucha fiesta, o bailas o bailas.

 

 

Centavrvs se encuentra en plena promoción de su más reciente disco, Somos Uno, teniendo presentaciones y distintas entrevistas. En julio arrancarán una gira por todo el país, así como con conciertos fuera del país, en lugares como Chicago y Colombia.

 

D: siempre hay gente que termina bailando. Casi siempre empieza el show y son medio tímidos al principio, pero al final terminan en fiesta.

 

R: como que primero se acercan, escuchan el proyecto y poco a poco se van soltando para terminar bailando.

 

De igual manera, han realizado colaboraciones que están prontas a lanzar, como canciones de hip hop en tzotzil con raperos de San Juan Chamula.

 

 

Por: Daniel Jacobo