El agua no se renueva, pero estos métodos ayudan a aprovecharla al 100

Ya son décadas desde que se comenzaron a implementar campañas enfocadas tanto en fomentar el mínimo desperdicio de agua como en encontrar soluciones para tratarla y procesarla.

 

Y aunque se ha disminuido el desperdicio, no es suficiente, tenemos que recordar que el agua es un recurso no renovable, y mientras más crece la población mundial más nos acercamos a problemas inminentes de desabastecimiento.

 

La buena noticia es que aún estamos a tiempo de evitarlo, o al menos de extender el tiempo que nos queda antes de que lleguen esos día apocalípticos.

 

Para esto existen proyectos a nivel mundial que concentran todos sus esfuerzos en aprovechar al máximo las opciones que tenemos para recolectar y utilizar de la manera más efectiva nuestro recurso primordial.

 

En Latinoamérica nos llamaron la atención dos proyectos específicos: Isla Urbana y el Movimiento Peruanos Sin Agua.

 

Estos surgen debido a la crisis de agua que cada vez acecha más a nuestra región, pues millones de personas carecen de un acceso digno y seguro. Incluso El Banco Mundial y Conagua proyectan un enorme déficit para el 2030 si no se toman las acciones necesarias.

 

Irónicamente, millones de litros de agua de lluvia que caen cada año terminan ensuciándose en las coladeras en lugar de ser recolectada y aprovechada. Es por eso que captar lluvia es una de las opciones más viables, ya que además reduce el flujo de agua a los drenajes, previniendo inundaciones.

 

Por otro lado se gasta menos energía (usada para transportar y bombear agua a las viviendas), y al extraer menos agua durante temporada de lluvias, se reduciría la presión sobre los mantos acuíferos y ríos, además de permitir su recarga.

 

Y es aquí donde entra la labor de Isla Urbana. Este proyecto se dedica a diseñar e instalar sistemas de captación pluvial en México, particularmente en las zonas más necesitadas. Esto lo hacen por medio de un sistema de recolección por casa, con el cual una familia puede obtener una fuente de agua sustentable durante 5 – 8 meses, o incluso un año completo.

 

Con diversos productos para contener y filtrar agua diseñan un sistema especializado para cada vivienda. Desde su inicio en 2009 hasta hoy día han logrado instalar 6,500 sistemas, traducido en 45,500 beneficiados, 590 millones de litros aprovechados y 59,000 pipas de agua potencialmente ahorradas.

 

Por otro lado, Movimiento Peruanos Sin Agua (MPSA) tiene su propio sistema de captación de lluvia, el cual funciona con un panel horizontal donde las gotas caen en canaletas y se almacenan para ser analizada y darle el tratamiento adecuado para convertirla en agua potable.

 

Además cuentan con el “Atrapanieblas”, una malla de plástico con pequeños agujeros que al colocarse en sitios estratégicos, permite producir hasta 400 litros de agua diarios por panel colocado.

 

Mediante la condensación del vapor de agua atmosférico y sin la necesidad de energía eléctrica, resulta un sistema de captación invaluable. Una vez captada, el agua se recolecta en un sistema de tuberías y tanques con fines domésticos y productivos.

 

La importancia de este tipo de labor y movimientos cada vez cobra mayor prioridad, pues nosotros como seres humanos debemos ser conscientes de una vez por todas, de la responsabilidad que conlleva cuidar nuestro único hogar, aunque muchas veces esto implica salirnos de la comodidad y a lo que estamos acostumbrados.

 

Sin duda estos proyectos son ideas revolucionarias que si son bien implementadas lograrán un cambio palpable en sus entornos y, eventualmente, se podrá comenzar a concretar un cambio a mayor escala con un mejor panorama para el futuro, cuando estemos más motivados para aprovechar mejor nuestros recursos.

 

Por: Natalia Montes (@natwow)