Monsanto culpable: más de un siglo creando productos nocivos

Monsanto es una de las empresas más controversiales en la rama de la agroindustria. Existe desde hace más de un siglo (1901) y durante toda su historia ha sido objeto de críticas por la peligrosidad de sus productos, al mismo tiempo que éstos generan millones de dólares en ventas.

En sus inicios producía aditivos alimentarios como la sacarina y la vainillina. Después, en la década de 1920, comenzó a producir productos químicos industriales como ácido sulfúrico y PCB (resinas), y en 1940 se convirtió en productor de plásticos como el poliestireno (unicel) y las fibras sintéticas.

También fue la primera empresa en producir diodos emisores de luz (LED), que es quizás lo único que no “hace daño” de sus creaciones.

Posteriormente comenzó la polémica al desarrollar productos como el insecticida DDT y el Agente Naranja, arma química utilizada en la guerra de Vietnam, con efectos terribles.

También fueron pioneros en la modificación genética de células vegetales, creando patentes biológicas y un nuevo modelo de desarrollo agrícola para lograr una “mejora vegetal” con nuevas especies modificadas.

En la actualidad Monsanto se dedica principalmente a la producción de semillas genéticamente modificadas (alimentos transgénicos) y de herbicidas.

Esto ha provocado varios conflictos con agricultores. Patentar semillas ha sido visto como una amenaza a la biodiversidad e incluso como acto de biopiratería.

También se les ha criticado por los posibles y graves daños a la salud, así como por el impacto ambiental negativo de sus productos, algunos de los cuales han sido prohibidos en Europa y otros países, más específicamente, el herbicida conocido como glifosato y comercializado como Roundup y RangerPro.

Este fue diseñado para eliminar hierbas y arbustos indeseados. Una de las controversias más grandes es el daño que provoca en las abejas, pues las plantas son rociadas con este químico y las abejas terminan consumiéndolo, les hace daño e incluso termina dando una miel de mala calidad.

El caso más reciente y sonado es la demanda que un jardinero de California hizo en contra de la empresa, reclamando que el glifosato le había provocado un cáncer que ahora está en fase terminal tras haber fumigado con el herbicida de Monsanto durante muchos años sin haber sido nunca advertido sobre sus consecuencias.

El jurado falló a favor de Dewayne Johnson, el jardinero, y ahora el gigante de la agroquímica deberá indeminzarlo por una suma de 250 millones de dólares por los daños punitivos y 39.2 millones de intereses compensatorios; 289.2 millones en total.

Pese a que Bayer, actual dueño de la empresa, sigue afirmando que el glifosato es seguro y no cancerígeno, cada vez menos gente cree lo contrario. Actualmente cerca de 5 mil procesos de demanda semejantes a los de Dewayne Johnson están siendo examinados en Estados Unidos.

Sin embargo, el abogado de Johnson dijo que el glifosato no es el gran problema. El problema es Roundup. Según él, la interacción entre el glifosato y otros ingredientes en Roundup causa un “efecto sinérgico” que hace que el producto sea más cancerígeno.

Para la Confederación Campesina la decisión tomada contra Monsanto es la prueba de que es necesario renunciar a los pesticidas con políticas públicas que ayuden a la transición de una agricultura digna en lugar de una en la que están matando no sólo hierbas parásitas sino también a los campesinos, la flora y la fauna inocente.

¿Qué opinas de los productos de Monsanto? ¿Crees que se debería hacer una revisión de sus componentes antes de seguir comercializándolos?

Por: Natalia Montes (@natwow)

Fuentes: Reuters, France24, Sputnik, Wikipedia.