Bolsonaro: racismo, sexismo y homofobia a la presidencia de Brasil

Ayer se llevaron a cabo elecciones presidenciales en Brasil, el país más grande de América Latina. El resultado favoreció al candidato más polémico de la contienda.

 

Jair Bolsonaro obtuvo el 46.3% de los votos, por lo que se perfila como el próximo presidente brasileño para la segunda vuelta electoral.

 

La segunda vuelta se realizará el próximo 28 de octubre y el candidato que más cerca quedó de Bolsonaro fue Fernando Haddad, tan sólo con el 28.8% de votos.

 

 

ELECCIONES

 

Con 13 candidatos presidenciales, la victoria de Jair Bolsonaro estaba prevista desde semanas antes, puesto que fue puntero durante casi toda la contienda electoral.

 

Bolsonaro, del Partido Social Liberal (PSL), ganó la primera vuelta con casi 50 millones de votos.

 

Luego le siguió Fernando Haddad, el reemplazo de Lula da Silva como candidato del Partido de los Trabajadores (PT) para estas elecciones.

 

En un inicio, el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva era el candidato a la presidencia –de nueva cuenta–; sin embargo, Lula fue condenado por un proceso de corrupción.

 

Lula era el favorito en las encuestas a principios de año.

 

 

Tras ello, el 11 de septiembre renunció a su candidatura, colocando a Haddad como candidato inmediato. Haddad era el candidato a la vicepresidencia de Lula.

 

En tercera posición quedó Ciro Gomes, del Partido Democrático Laborista (PDT), con 12.5% de los votos; es decir, un poco más de 13 millones.

 

Los demás candidatos no rebasaron el umbral del 5% de los votos.

 

 

EL CONTEXTO

 

La crisis económica que vive Brasil desde el 2014 y las acusaciones en contra de los ex presidentes Lula da Silva y Dilma Rouseff, ambos del PT, han sido un par de factores que provocaron el resultado de estas elecciones.

 

En 2016, Lula fue señalado por corrupción en Petrobras, la petrolera brasileña.

 

Se presume que Lula recibió 8 millones de dólares entre pagos por conferencias, viajes y regalos.

 

Sin embargo, fue hasta la primera mitad de este año cuando el juez Sérgio Moro condenó a Lula a 9 años y medio de prisión por recibir sobornos de la constructora OAS a cambio de contratos millonarios.

 

 

Una vez en la cárcel, Lula decidió mantenerse como candidato. Sin embargo, fue hasta mediados de septiembre que decidió renunciar y cedérsela a Haddad.

 

Esto le dio un margen muy corto al ex candidato a la vicepresidencia para ocupar el sitio de Lula.

 

Por otra parte, Dilma Rouseff fue destituida como presidenta de Brasil tras recibir acusaciones de cometer delitos fiscales.

 

En 2010, cuando Dilma ganó las elecciones, lo hizo con más de 47 millones de votos en la primera vuelta. Posteriormente, en 2014, los votos descendieron a 43 millones.

 

Ayer, el candidato del Partido de los Trabajadores superó apenas los 31 millones de votos.

 

 

 

JAIR BOLSONARO

 

El candidato ultraderechista es un ex militar de 63 años que es más conocido por sus polémicas que por su desempeño político.

 

A lo largo de sus distintas apariciones en público, ha realizado infinidad de declaraciones sexistas, racistas y homofóbicas que reflejan su personalidad.

 

Algunas de estas declaraciones son:

 

-“Estoy a favor de la tortura”

 

-“No emplearía [a hombres y mujeres] con el mismo salario”

 

-“Sería incapaz de amar un hijo homosexual”

 

-“No la violaría porque no lo merece”

 

 

Bolsonaro sufrió un ataque a mediados de septiembre durante un evento público, pues mientras era cargado en hombros, una persona del público lo acuchilló.

 

Lejos de debilitar al candidato, esta acción lo fortaleció aún más ante el electorado brasileño.

 

 

Su hijo, Flávio Bolsonaro, dijo: “un recado para esos bandidos que intentaron arruinar la vida de un padre de familia: acaban de elegir al presidente”.

 

Si el centro y la izquierda no logran concretar una alianza lo suficientemente efectiva y convincente en los próximos 20 días, Jair Bolsonaro se convertirá en el 38º presidente de la República Federativa del Brasil.

 

 

Por: Daniel Jacobo

 

Fuentes: El País, Reuters