Hoy inicia la consulta sobre el nuevo aeropuerto de la CDMX

Luego de un continuo discurso en contra de la construcción del Nuevo Aeropuerto de la CDMX por parte del presidente electo Andrés Manuel López Obrador, hoy inicia la controvertida consulta ciudadana.

 

En un ejercicio que pretende desembocar en una democracia más directa y que ha dado mucho de qué hablar, especialmente entre conservadores liberales (valga el calificativo), la consulta presenta dos opciones: optar por cancelar la obra en Texcoco o continuarla.

 

 

POR LA CANCELACIÓN

Desde los tiempos de campaña presidencial, el presidente electo señaló que la obra era un atentado medioambiental.

 

De igual manera se trataba de un despilfarro de recursos destinados a las mismas manos de empresarios de siempre y que cancelaría los trabajos que han avanzado menos de lo esperado.

 

Este discurso tomó impulso en los últimos meses, ya pasadas las elecciones, y se puso sobre la mesa cuando se anunció que la consulta sí se llevaría a cabo.

 

 

Uno de los grupos que se oponen al proyecto son los pobladores de las zonas aledañas a la obra, quienes han sido afectados sin remedio en términos medioambientales (se ha secado su lago y se ha ahuyentado a todas las aves migratorias que antaño hacían escala en el lugar, sin entrar en el daño al subsuelo por las minas de arena, la contaminación sonora, etcétera).

 

Por ejemplo, Abundio Gutiérrez Gutiérrez, poblador de la comunidad San Luis Tecuahutitlán, señaló a Sin Embargo:

 

“Nosotros no queremos el aeropuerto porque nos afecta. Ellos hacen proyectos sin consultar. Y una consulta ahorita ya para qué, debió haber sido previa, desde hace más de dos años cuando inició todo.”

 

La zona de San Luis Tecuahutitlán no cuenta con una sola calle pavimentada ni infraestructura para iluminación.

 

Algunos de los pobladores agregan: “no estamos en contra del desarrollo. Sólo queremos que se tomen las medidas adecuadas para hacer ese tipo de obras porque sí afectan muchísimo a la población”.

 

En caso de que en la consulta resulte vencedora la opción de Santa Lucía, habrá que esperar la reacción de la sociedad, los empresarios afectados y del propio presidente electo, así como exigir planes de restauración de la zona afectada probablemente de manera irremediable por el actual gobierno priísta.

 

 

POR LA CONTINUACIÓN

 

El gobierno federal, así como la iniciativa privada y distintos sectores de la población se inclinan por la continuación de la obra por distintos motivos:

 

-Los nimios aunque carísimos avances de las obras

 

-La rebasada capacidad del actual aeropuerto Benito Juárez

 

-La expectativa de crecimiento y posible desarrollo de la zona

 

-La afectación económica que podría ocasionar su cancelación a los contratistas

 

 

 

SOBRE LA CONSULTA

 

La Constitución plantea que las consultas populares: “deben ser convocadas por el Congreso de la Unión a petición del presidente de la República; el equivalente al 33% de los integrantes de cualquiera de las dos Cámaras del Congreso, o los ciudadanos, en un número equivalente, al menos, al 2% de los inscritos en la lista nominal de electores”.

 

 

En este caso es importante resaltar que el presidente electo no tiene facultad alguna para convocar a dicha consulta, pues únicamente el presidente en funciones tiene este poder de decisión.

 

Javier Jiménez Espriú, próximo secretario de Comunicaciones y Transportes, dijo:

 

“se va a aceptar el mandato que diga la comunidad nacional a través de esa consulta; asumiremos la responsabilidad […] de hacer la decisión ciudadana vinculatoria”.

 

Sin embargo, los expertos aseguran que la consulta podría ser vinculante únicamente si fuera organizada por el Instituto Nacional Electoral.

 

Más allá de hablar sobre el futuro real del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, parece que más bien se trata de un juego político:

 

Si la opción de cancelarlo y habilitar Santa Lucía gana, el pueblo habrá decidido a pesar de las consecuencias que esta decisión tenga.

 

Si la opción de continuar la obra en Texcoco gana, el pueblo también decidió y el próximo gobierno cumplió con el hecho de “consultar la voluntad popular”.

 

Por donde se le vea, el próximo gobierno saldrá con las manos limpias y, además, las afectaciones serán responsabilidad del gobierno de Peña Nieto.

 

¿Qué opción te parece la mejor? ¿Piensas participar en la consulta?

 

 

Por: Daniel Jacobo

 

Fuente: Animal Político, El Universal, Expansión, El Heraldo