La libertad de Elba Esther. ¿Coincidencia o destino?

La ex lideresa del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Elba Esther Gordillo, fue absuelta de las acusaciones en su contra por lavado de dinero y delincuencia organizada.

Recordemos que Gordillo fue detenida en 2013 para enfrentar a la justicia por acusaciones de defraudación fiscal, operaciones con recursos de procedencia ilícita, lavado de dinero y delincuencia organizada.

Tras cinco años con cinco meses y once días recluida en la clínica del Penal Femenil de Tepepan, distintos hospitales y clínicas, así como en su propio domicilio –para cumplir prisión domiciliaria–, ayer por la noche el Primer Tribunal Unitario del Primer Circuito entregó la notificación de su absolución, la cual establecía la libertad inmediata para transitar por el país, así como para rehacer su vida pública.

A través de una carta, la ex lideresa señaló:

“El día de hoy a las 23:30 horas recibí por parte del Primer Tribunal Unitario en materia penal la notificación del decreto de mi absoluta e inmediata libertad debido al sobreseimiento que recayó en la causa penal bajo la que me encontraba sujeta. Sin embargo, debido a mi muy larga situación de aislamiento a la que me he visto sometida, me es necesario un plazo para asimilar privadamente las evidentes emociones que se derivan de un hecho tan importante en lo personal”.

De acuerdo con el abogado de Gordillo, Marco Antonio del Toro, se determinó que no existen las pruebas suficientes que acrediten su responsabilidad en dichos ilícitos.

La reaparición de la ex lideresa será hasta el próximo 20 de agosto en una conferencia de prensa en la que dará más detalles sobre su liberación; mientras tanto, consideró que esta es una etapa que la ubica “en una nueva circunstancia [que] debe ser adecuada y suficientemente recibida y vivida en familia”.

Desde luego que las especulaciones no se han hecho esperar: por un lado, los conservadores señalan la coincidencia que tuvo su liberación con la entrega de la constancia como “presidente electo” a Andrés Manuel López Obrador; recordemos que, a diferencia de otras elecciones, el SNTE brindó apoyo a López Obrador y no al PRI.

Sin embargo, en otra versión, el periodista y analista político Ricardo Raphael explicó el tema en W Radio de este modo: Elba Esther fue encarcelada por motivos políticos y liberada por motivos políticos. Es decir, cuando es aprehendida, se le acusa por “delincuencia organizada” para dejarla fuera del juego político durante el sexenio de Peña Nieto, ya que Gordillo se oponía a la Reforma Educativa.

A partir de esa ruptura, la ex lideresa y el sindicato se volcaron en contra del gobierno peñanietista y apoyaron a López Obrador.

El problema con la acusación por delincuencia organizada es que no se contó con pruebas contundentes para hacerla pagar por sus crímenes reales, como la defraudación fiscal, enriquecimiento ilícito, tráfico de influencias, entre otros. Pero no hubo evidencias sólidas para mantenerla presa.

Hoy Elba Esther Gordillo está libre a pesar de las constantes trabas que puso al sistema educativo durante su liderazgo al frente del SNTE. ¿Lo peor? Las especulaciones de su posible regreso para tomar las riendas del sindicato han comenzado a surgir e incrementar.

¿Qué opinas del juego político detrás de la captura y liberación de la ex lideresa? ¿Consideras que la justicia mexicana hizo una labor exhaustiva? ¿Crees que tenga cabida en el nuevo gobierno?

Por: Daniel Jacobo

Fuentes: Sin Embargo, Animal Político, W Radio