El increíble fenómeno de la Supernova de Kepler

En 1604 el célebre astrónomo Johannes Kepler observó en el cosmos una increíble explosión que precisamente se conoce como la supernova de Kepler.

La explosión sucedió en la constelación de Ofiuco, en el plano de la Vía Láctea, a 16 mil 300 años luz del Sol. Actualmente, solamente queda la estructura nebulosa de su remanente.

Hoy ya conocemos, después de cuatro siglos, la razón por la cual se manifestó este fenómeno: se produjo por una fusión de dos residuos estelares. Surgió de la explosión de una estrella enana blanca en un sistema binario (de dos estrellas).

Un equipo internacional de investigadores, liderado por la investigadora Pilar Ruiz Lapuente llegó a esta conclusión tras una búsqueda infructuosa, pues trataron de buscar a la posible estrella ‘superviviente’ del sistema binario en el que se produjo la explosión.

Es decir, se buscaba a la posible compañera superviviente de la enana blanca, que supuestamente le transfirió masa hasta llevarla al punto de explotar. El impacto habría aumentado la luminosidad y velocidad de la compañera desaparecida.

Por lo tanto, el equipo seleccionó estrellas con alguna anomalía que les permitiese identificar a una de ellas como la compañera de la enana blanca que explotó hace 414 años.

En esta investigación, publicada en The Astrophysical Journal, se utilizaron imágenes tomadas con el Tesecopio Espacial Hubble (HST) y con el Very Large Telescope (VLT), de 8.2 metros, en el Observatorio Eruopeo Austral (ESO).

“Buscamos una estrella peculiar (…) pero no hemos encontrado ninguna con las características esperadas” mencionó la investigadora. “Así que todo apunta a que la explosión se produjo por el mecanismo de fusión de la enana blanca con otra o con el núcleo de la compañera ya evolucionada.”

La explosión de la supernova de Kepler no dejó supervivientes.

“En el campo de la de Kepler no vemos ninguna estrella que presente anomalías. Sin embargo –añadió– encontramos evidencias de que la explosión se produjo por la fusión de dos enanas blancas o de una enana blanca con el núcleo de la estrella compañera, superando posiblemente el “límite de Chandrasekhar””.

Por: Natalia Montes (@natwow)

 

Fuentes: Europa Press, Milenio.