¿Sabías que es más difícil dejar el internet que el sexo o las drogas?

¡El wifi se apodera de nosotros!

 

El internet nos da una presencia virtual que nos permite involucrarnos en conversaciones multidireccionales y en una diversidad inmensa de contenidos provenientes de todo el mundo.

 

Podemos estar “más cerca” de nuestros amigos y familiares que se encuentran en regiones distintas a la nuestra. Genera una convivencia digital y una interacción que en muchos casos nos hace sentir más cercanos.

 

Además, si se usan bien, es una gran herramienta para la educación, para vender artículos y hasta para conseguir trabajo.

 

Pues bien, aunque hay varios beneficios en el internet y las redes sociales esto no quiere decir que no tengan una contraparte muy oscura.

 

La dependencia al internet cada vez crece más en la población e incluso un estudio realizado por la firma iPass, una proveedora de conectividad móvil, reveló que hoy en día es más difícil dejar el wifi que el sexo, las drogas o el alcohol.

 

La encuesta se aplicó a más de 1,700 personas de Norteamérica y Europa. Al 27% le es imposible abandonar la conectividad wifi, mientras que solo al 5% le es imposible abandonar el alcohol y a 7% le es imposible abandonar el tabaco.

 

En cuanto a qué les resultaría imposible o difícil abandonar, el wifi superó al sexo con 61% ante 58%.

 

Asimismo, 23% de los encuestados prefirió tener wifi que bañarse, e inclusive 19% de los encuestados puso a esta conectividad por encima del contacto humano.

 

Además, algunos admitieron que habían abandonado un lugar determinado debido a que no tenía wifi o que éste era pobre. Incluso cuando se trabaja, una mala conexión puede tener un impacto negativo en las labores.

 

Además, el 50% de las personas entre la edad de 23 y 35 admitieron que están tan enganchadas a las redes que no se despegan de ellas ni en su tiempo libre ni en horario escolar/laboral.

 

No tener wifi a la mano incluso puede llegar a causar ansiedad y/o depresión.

 

Esta adicción o necesidad de presencia –así como el sentido de pertenencia y el famoso FOMO (Fear to Miss Out o miedo a perderse de las cosas)– también nos orilla a que compartamos demasiada información personal, que de una u otra manera puede ser usada en nuestra contra.

 

Si nos mantenemos alejados del exceso y usamos el internet de manera inteligente para informarnos de sus propios peligros, podremos lograr que sean más dominantes los aspectos positivos que los negativos.

 

¿Tu tienes una adicción al wifi?

 

Por: Natalia Montes (@natwow)

 

Fuente: Milenio