Científicos logran que ratones del mismo sexo tengan hijos biológicos

Científicos chinos rompen las reglas de la reproducción y logran que nazcan bebés ratones bimaternales, es decir, con dos madres y sin padre.

 

Esto ocupó procesos complejos de ingeniería genética, pero al final los resultados fueron efectivos. Incluso los bebés bimaternales crecieron sanos y posteriormente tuvieron a sus propios hijos.

 

¿CÓMO LO LOGRARON?

 

Por medio de un complejo proceso de edición de genes.

 

Tomaron células madre haploides de la primera ratona, eliminando tres regiones que contenían la mitad del número habitual de cromosomas y ADN para que fuera compatible.

 

Después, estas las inyectaron en un óvulo de la segunda ratona, funcionando como fertilizante y comenzando así la gestación.

 

También intentaron seguir un procedimiento similar, aunque más complejo, para aparear a dos ratones machos. Aunque sí lo lograron, sus crías fallecieron tan solo dos días después.

 

¿CUÁL FUE EL PUNTO DEL EXPERIMENTO?

 

Los científicos trataban de responder preguntas fundamentales acerca de por qué tenemos sexo.

 

Los mamíferos (incluyéndonos) solo pueden tener hijos a través de la reproducción sexual, o sea, un óvulo de la madre y un espermatozoide del padre.

 

Sin embargo, no toda la naturaleza usa ese proceso.

 

Algunas hembras peces, reptiles, crustáceos, insectos, anfibios y aves lo pueden hacer por su cuenta. A esta concepción virginal se le llama “partenogénesis”.

 

Ante esto, los investigadores quisieron averiguar qué reglas de la reproducción mamífera tenían que romper para lograr concebir un bebé de padres del mismo sexo.

 

¿PODRÍA APLICARSE EN HUMANOS?

 

Probablemente, pero no pronto.

 

La investigación podría llevar a desarrollar distintas maneras de reproducción en parejas del mismo sexo, pero hay preocupaciones tanto de seguridad como éticas que se tienen que sobrellevar.

 

Esto no sería permisible a menos de que los científicos se aseguraran de que cualquier bebé que resultara de este proceso, crezcan de manera normal.

 

¿Qué opinas de este descubrimiento?

 

Por: Natalia Montes (@natwow)

 

Fuentes: Russia Today, BBC.